Tendencias de los medios de comunicación y los Ministerios Contemporáneos:
Cambiando Nuestros Supuestos Sobre los Medios de Comunicación
Adán M. Medrano
JM Communications
Houston, Texas,
EE.UU.
6 de mayo de 1998

Cambios significativos y globales en las tecnologías de los medios de comunicación presentan un desafío a la iglesia porque ellos están cambiando nuestra cultura. Si nosotros los miramos de la perspectiva de nuestras tradiciones de iglesia, podremos considerar estos cambios como oportunidades para una renovación.

Sin embargo para hacer esto, cada ministerio en nuestra iglesia y cada disciplina académica en nuestras universidades, tendrá que colaborar en un modo interdisciplinario. En otras palabras para sacar provecho de las tendencias actuales, nosotros tendremos que superar la separación tradicional entre los medios de comunicación y otros ministerios de iglesia.

Está siendo cada vez más evidente que la disciplina de medios de comunicación, cuando ha operado individualmente, no puede manejarse satisfactoriamente y abarcar las dimensiones espirituales y la complejidad de ministerios tradicionales como la liturgia, retiros espirituales y catequesis. Por otro lado, estos ministerios tradicionales, separados de la disciplina de medios de comunicación, se aíslan de los espacios de imaginación y la práctica simbólica donde las personas viven, hasta el punto que se encuentren ellos mismos buscando lenguajes y relevancia.

Yo creo que será el rico sacramental, ritualistico, y la tradición simbólica de la iglesia la que nos proporcionará las pistas.

Me gustaría presentar cuatro consideraciones. En primer lugar me gustaría proporcionar una vista general de algunas tendencias significativas en la tecnología de los medios de comunicación con el propósito de poner el trabajo de la iglesia en esta perspectiva y en el contexto. Dentro de ese contexto, yo miraría los supuestos que operan y que sostienen los actuales apostolados de la iglesia en los medios de comunicación. En tercer lugar, me gustaría perfilar cómo las nuevas comprensiones de los medios de comunicación que provienen de los estudios de los medios de comunicación y de la cultura, nos permiten que cambiemos nuestros supuestos sobre los medios de comunicación. Y por último, me gustaría que nosotros pudiéramos discutir las implicaciones de estas nuevas comprensiones en nuestros apostolados de los medios de comunicación, y también en todos nuestros otros apostolados.

Yo veo cinco tendencias mayores en la actual tecnología de los medios de comunicación.

a.- De-regulación y Privatización

b.- Globalización

c.- Nuevas tecnologías que proporcionan más opciones

d.- La combinación de contenidos con sistemas de entrega

e.- Creciente y continuo predominio de la Digitalización

Estas tendencias pueden verse en cada sector de la industria de los medios de comunicación: cable, satélites de transmisión directa, radio audio digital, el Internet, Televisión de Alta Definición y el teléfono.

Éste es el contexto dentro del cual la iglesia vive y trabaja. Merece la pena nuestra consideración esta tarde, no porque yo les ofrezco ideas sobre cómo entrar en el mercado para obtener una mayor porción del mercado para Cristo. Como tampoco les ofrezco ideas sobre la inversión en propiedades, o autorizando un mayor espectro de transmisión, aun si todos éstos elementos serán considerados dentro de nuestro trabajo de comunicaciones, en particular sus aspectos económicos y los desafíos que ellos nos proponen revisando nuestra tradición de justicia social,

Hay una pregunta previa, más fundamental. ¿Acaso propongo yo que esta tarde nosotros miremos la tecnología de los medios de comunicación y nos preguntemos cuál es la tarea apropiada o las tareas de la iglesia? ¿En otras palabras, cuales son los problemas en que la iglesia puede interesarse y que ninguna otra institución puede? Yo creo que cada uno de los muchos ministerios en la iglesia contestará esta pregunta de una única manera, y que los medios de comunicación deben ser aproximados desde esta perspectiva. En otras palabras, nuestro acercamiento será pluralista y surgirá de la práctica misma del ministerio.

Antes de sugerir lo que nosotros pudiéramos hacer, me gustaría considerar que es lo que nosotros hemos estado haciendo. Yo propongo que nosotros miremos cinco supuestos que, en mi opinión, son los supuestos bajo los que operan actualmente las comunicaciones de la iglesia y sus apostolados.

Los supuestos operativos de la Iglesia Sobre los Medios de comunicación

El primer supuesto es que los medios de comunicación y iglesia son realidades distintas, limitadas, separadas. Que aunque ellos se relacionan a nosotros, ellos existen no obstante como dos mundos separados

Segundo, que los medios de comunicación son instrumentos de transmisión y ellos son necesarios a la iglesia para que nosotros podamos entregar un mensaje. Tal como camiones o trenes que se usan para entregar otros tipos de productos o mercaderías.

El tercer supuesto operativo de los apostolados de medios de comunicación de la iglesia católica es que el significado de mensajes de los medios de comunicación es determinado por el productor.

Cuarto, nosotros asumimos que la voz de la iglesia requiere atención debido a su autoridad moral tradicionalmente fuerte, tanto en la familia como en la sociedad.

Y por último, nosotros asumimos que la práctica del uso de los medios de comunicación y su consumo es predecible. Es decir, que uno puede determinar de manera aproximada los efectos de los medios de comunicación y sus mensajes sobre las personas y los cambios en su conducta debido a que esos mensajes también son predecibles.

Mirando cada uno de estos cinco supuestos operativos, me gustaría explorar cómo ellos podrían cambiar siempre que nosotros asumamos una visión más próxima y más crítica de la práctica de los medios de comunicación. No como nos gustaría que fueran, pero como lo son realmente, no sólo con su lado oscuro, pero también el lado luminoso. El trabajo de los Drs. Stewart Hoover, Lynn Schofield Clark, Mary Hess, David Morgan, Roberto Goizueta y otros estudiosos innovadores han formado la base de gran parte de este análisis. Proyectos pioneros de los medios de comunicación en América Latina tales como el que desarrolla el Centro Javier en Ciudad de México, Diakonía en Santa Cruz, Bolivia, y ECOM en Quito, Ecuador, también han ayudado a dar forma a las siguientes ideas.

El primer supuesto es que los medios de comunicación e iglesia son realidades distintas, limitadas y separadas. Yo propondré que estos dos mundos tienen confluencias y comparten los mismos espacios. Con esto yo quiero decir que nosotros estamos encontrando experiencia religiosa en la cultura mediática cotidiana, y es en está cultura de los medios de comunicación que nuestros símbolos religiosos y mitos están vivos. Es en está cultura de los medios de comunicación que nosotros creamos nuestras identidades de quiénes somos, quién es Dios y cómo debemos vivir. Yo tomaré el ejemplo de las salas de cine que algunos han llamado las catedrales de hoy, donde los públicos se reúnen para encontrar Dios en parábolas de lo bueno y lo malo, de aquí y del más allá.

El segundo supuesto del funcionamiento que yo mencione es que los medios de comunicación son instrumentos de transmisión y ellos son necesarios a la iglesia para que nosotros podamos entregar un mensaje. Tal como los camiones o trenes se usan para entregar productos o mercaderías, estamos acostumbrados a decir que nosotros debemos entregar el mensaje del evangelio. Éste es un modelo de transporte que concibe los medios de comunicación como instrumentos que mueven productos del punto A al punto B.

Me parece que nosotros necesitamos una nueva metáfora, un modelo más apropiado de medios de comunicación, uno que concibe de medios de comunicación como un ambiente, un contexto, una cultura. La tecnología de los medios de comunicación se ha introducido en nuestro ambiente diario y es un hecho que es el material con el que nosotros formamos e informamos nuestros hábitos, relaciones, conversación e identidades. En términos de nuestra vida de iglesia, las experiencias compartidas de los medios de comunicación, proveen el material simbólico para nuestra imaginación y la construcción de nuestra identidad  religiosa

Si en un encuentro social, una fiesta, nosotros pedimos a alguien decir algo sobre él o ella, para identificarse como son, ellos acostumbrarán hablar de sus experiencias mediáticas para hacerlo. Ellos dirán qué música les gusta, qué películas han visto. Sus héroes o heroínas probablemente serán personajes de los medios de comunicación. Cada vez más esto es lo que sucede, no es una excepción,

Es más, ritualismo y conducta de la comunidad, es cada vez más una conducta de los medios de comunicación. Considere las muchas ocasiones cuando las juventudes miran un programa de televisión especial como un grupo, la unión del grupo se realiza a través de esta experiencia con medios de comunicación. O considere el ritual diario de una comunidad religiosa cuando se reúne antes de la víspera para mirar las noticias de la tarde. Es en este sentido que los medios de comunicación son un contexto cultural. El "mensaje" que se está transmitiendo es sólo un aspecto de este ritualismo, experiencia comunitaria,

La Comunidad que se construye en nuestro contexto de los medios de comunicación es local y global a la vez, porque la naturaleza de medios de comunicación es también local y global. Un ejemplo de esto es cuando nosotros nos sentimos orgullosos de ser católico cuando vemos imágenes televisadas del Papa Juan Pablo II en reunión con Fidel Castro en la tierra cubana y orando con millones de cubanos. O cuando nosotros sentíamos dolor acerca de la muerte de la princesa Diana. Estas experiencias de los medios de comunicación son considerablemente texturadas, experiencias culturales profundamente arraigadas y que tocan lo que somos desde el punto de vista religioso. Esto es mucho más que "entrega de mensaje."

Como un ejemplo final, me gustaría citar un relato qué leí la semana pasada en un Grupo de Discusión en Internet, grupo llamado Cristo en la Cultura de los Medios, dirigido por el Dr. Peter Horsfield en Australia. Como el convocador de este grupo, el Dr. Peter Horsfield contó la siguiente anécdota:

"Como lo hacemos a veces, todos los del piso de mi oficina se reunieron esta mañana para una pausa-café, alguien trae algo para comer, las palabras salen, y las gentes dejan sus escritorios y se juntan durante veinte minutos. Tal como sucede en muchas fábricas, oficinas y escuelas alrededor del mundo. Encuentros que forman pequeñas comunidades.

Las conversaciones en ocasiones como esta, frecuentemente giran alrededor de muchos temas: el fin de semana, las actividades de los niños, problemas de trabajo, esa clase de cosas.

¿Esta mañana? Ningún serpenteo, ninguna caza para los temas. Directamente en él - una explosión de pasión - la muerte súbita de Assumpta Fitzgerald, la dueña de la taberna en el programa de la Televisión irlandesa, Ballykissangel, presentada la noche anterior. Para aquellos que no conocen Bally K, Assumpta y el cura católico habían desarrollado una fuerte tensión romántica en episodios anteriores, y anoche finalmente eso se hizo explícito –El Padre Pedro iba a dejar el sacerdocio, su párroco estaba enfadado, ellos estaban empezando a hacer planes, cuando de repente Assumpta fue electrocutada por un fusible defectuoso en la taberna.

Lo qué me interesó era la pasión que se generó en nuestro grupo de café de alrededor de una docena - ¿ era este un programa de la televisión sobre el que nosotros estábamos hablando, o era la vida real? Alguien que no pudo ver el programa de anoche preguntó que sucedió, y se echó en un asiento cuando se lo dijeron. "No puedo creer que ella esté muerta," dijo esta persona repetidas veces, "y yo me olvidé de grabarlo." La mitad del grupo en momentos hablaban al mismo tiempo. Alguien estaba enfadado que ellos resolvieran el problema religioso de un sacerdote que está enamorado matando a la mujer. (Personalmente, si en el próximo programa lo dejan a él como sacerdote y el sistema es protegido matando a una mujer fuerte, entonces ¡yo voy a estar enfadado!) Alguien dijo que después de que el programa terminó anoche, ellos sentían la necesidad de hablar con alguien, pero no hubo nadie alrededor para hablar de esto.

Alguien sugirió medio-graciosamente que yo debería enviar un e-mail a todo el edificio y proponer una sesión de condolencias en la capilla. Uno de nuestro grupo que fue sacerdote durante 27 años antes de salir y luego casarse, compartió algo de su experiencia y el proceso de una manera que nosotros nunca habíamos oído antes."

…Aquí hay más que una simple entrega de mensaje.

El tercer supuesto operativo de los apostolados de los medios de comunicación de Iglesia católicos es que la voz de la iglesia requiere atención debido a su autoridad moral, tradicionalmente fuerte tanto en la familia como en la sociedad. Yo les dejaré a los profesionales de relaciones públicas experimentados aquí presentes para proporcionar ejemplos que demuestran que este ya no es el caso. Nosotros parecemos saber este hecho, dadas nuestras muchas experiencias. Y todavía tan a menudo cuando nosotros diseñamos programas de televisión, o cuando nosotros hacemos planes para comprar estaciones de Televisión y radio o periódicos, nosotros lo hacemos, convencidos que si nosotros nos identificamos como iglesia, es de por sí una ventaja.

Estudios de mercado televisivo han demostrado una y otra vez, que en general las personas no quieren mirar programación religiosa de la Televisión. Pero ellos si quieren mirar programas morales, éticos, o valóricos. Donde los medios de comunicación están involucrados, las personas están buscando el evangelio, pero no se preocupan de la envoltura institucional. Es por esto qué el público para los programas de la "iglesia electrónica" como el de la Red de la Palabra Eterna de la monja americana, Madre Angélica, y muchos otros, tengan semejante público minúsculo. El hecho que los públicos para los programas religiosos sea tan pequeño, es la razón por la cual esos tipos de programas nunca han podido competir con los llamados "programas seculares"en televisión, y por consiguiente ellos siempre deben solicitar donaciones para permanecer vivos.

Este hecho era conocido a través de todos los años 80, cuando se estaban llevando a cabo estudios sobre la programación de la televisión religiosa. Un ejemplo contundente es un estudio realizado hace diez años, por un grupo de productores católicos que quisieron producir programas para la televisión nacional por cable. Ellos contrataron la Empresa de Investigación de Mercado ASI en Los Ángeles, una empresa de investigación de mercado favorablemente considerada, para averiguar qué tipos de programas religiosos tendrían el más alto interés entre los espectadores del cable. Los resultados de este estudio de US$25,000 eran muy interesantes. En primer lugar, la mayoría de las personas entrevistadas, se consideró religioso (aproximadamente 80%) "Sin embargo, la mayoría los espectadores de la televisión no miran programación religiosa. De hecho, muchos espectadores de la televisión parecen evitar la programación religiosa." La programación religiosa comporta una connotación negativa, salvo para una tercera parte de la población la cual sólo miró aproximadamente 2 horas por semana o menos.

Los hallazgos positivos de este estudio, indicaron que los espectadores estaban interesados en programas que promovieran "valores tradicionales." Los valores tradicionales fueron definidos por los espectadores como esos programas que enseñan lo correcto de lo errado, y los ejemplos dados eran programas que ilustran la moralidad a través de una narración.

La empresa de investigación de mercado aconsejó a los productores  Católicos:

1.- "Incrementen la orientación… hacia la programación secular que se enfoque en los valores tradicionales."

2.- "Tanto como posible, minimicen el evidente componente religioso de la programación"

3.- "Continúen previendo solicitaciones para dinero"

Esto era duro de tragar. Los productores católicos no siguieron las recomendaciones del estudio y continuaron produciendo programas religiosos identificables. La mayoría de los ministerios que participaron en ese estudio han cerrado o se han reducido dramáticamente "

Me parece que esa parte del problema es la que nosotros no hemos encontrado, una manera de hacer dos cosas, ambas necesarias. Por una parte, nosotros debemos existir como iglesia en la arena pública de los medios de comunicación. Esto es necesario en el orden fortalecer nuestra identidad y dar testimonio. Pero por otro lado, nosotros somos incapaces de encontrar una voz atrayente entre muchas otras que ofrecen "programación tradicional" qué satisface mucho más una necesidad religiosa del espectador, y que lo satisface mucho más que la programación específicamente religiosa. Yo creo que este dilema es uno de los problemas más importantes que enfrenta la iglesia de hoy.

Cada vez más la iglesia debe reconocer que es una voz entre muchas. Me parece a mí que cuando nosotros investigamos profunda y completamente para encontrar nuestra voz apropiada como iglesia, nosotros estamos operando desde una fuerza. Esa fuerza es una voz profética, un testimonio de la comunidad, y una reserva de recursos simbólicos, narrativos y sacramentales.

Cuarto supuesto. Nosotros asumimos que la práctica de uso y consumo de los medios de comunicación es predecible. Yo propongo que si uno mira las investigaciones etnográficas y antropológicas que se realizan en EE.UU., Chile, Canadá, Gran Bretaña, Australia y otros países, uno encuentra que los mensajes de los medios de comunicación son polisémicos. Cada uno de nosotros actúa con medios de comunicación entretenidos y estructuramos nuestro propio significado personal. A veces nosotros estamos de acuerdo con el productor, a veces nosotros discrepamos fuertemente, protestamos y disputamos con el productor, y en otros momentos negociamos y encontramos maneras de disfrutar parte de él e ignorar otras partes completamente. El contexto dentro del cual sucede el consumo de medios, también determina el significado. Si el contexto cambia, esto es el lugar y el tiempo, nosotros construiremos un significado diferente para el mismo producto de los medios de comunicación.

Si los efectos de los medios de comunicación fueran predecibles, no habría la constante hemorragia de dólares de la publicidad que intenta estar al tanto de lo que el consumidor inconstante está haciendo. Nosotros debemos tener presente que millones de dólares están perdidos en publicidad que no funciona. Millones más están perdidos en los programas de la televisión y películas que fallan miserablemente. A veces funciona y a veces no. Y el factor determinante es la comunidad de consumidores. Esa comunidad, NOSOTROS, es completamente imprevisible. Y si durante su planificación de medios de comunicación, un experto de los medios de comunicación le dice algo diferente, como decimos en EE.UU., "ellos están intentando venderle algo."

Y por último, nosotros asumimos que el productor determina el significado de los mensajes de los medios de comunicación. Esto es demasiado fuerte y debe ser ponderado, echando una mirada más próxima a lo que está pasando durante la experiencia de visión. Yo soy un productor, y yo sé ciertamente que determino lo que mi programa se parecerá y espero que evocará ciertas reacciones. Pero yo también sé que la mayoría de lo que el espectador experimenta al mirar mis programas será determinado por él o ella. El sitio del significado es la experiencia de visión. Mis videos no tienen un significado hasta que el espectador construye ese significado. Aún más allá, cada espectador construirá su significado diferentemente.

Un estudio sobre los Aborígenes australianos encontró que ellos se alegraron durante una película de Rambo cuando él estaba liberando a los prisioneros de guerra. Los espectadores informaron que ellos se identificaron con Rambo liberando a los prisioneros porque era una cuestión personal: muchos de sus parientes, Aborígenes, estaban en prisión e injustamente. Por contraste, según informes recibidos, Ronald Reagan declaro que Rambo era una excelente película americana, y uno de sus favoritas porque mostró el valor de los americanos. Ustedes pueden tener ejemplos similares de este tipo de diferentes significados que se construyen sobre la misma película.

Es útil tener presente que el significado se construye por el usuario de medios de acuerdo a su edad, género, raza, clase e historia personal.

La importancia del productor se disminuye aún más cuando nosotros consideramos los programas de conversación, como la extensión y prolongación del significado de un producto de los medios de comunicación. El significado del programa de la Televisión o película, o el programa radial, no se detiene cuando el programa termina. El significado continúa en el discurso de la comunidad y sus varios grupos. Clubes de admiradores y chismes sobre un "culebrón", continúan el significado y agrega innumerables matices. Los adolescentes usan a menudo temas de su programa de Televisión favorito para abrir discusiones con sus pares y discutir sus sentimientos y valores sobre el sexo, autoridad y relaciones. Por supuesto, la discusión incluirá lo que sus padres dicen y hacen.

Un ejemplo final de cómo el significado está en las manos del espectador. Un interesante estudio fue completado recientemente por un centro chileno de investigación independiente, CENECA que regularmente emprende proyectos de la investigación específicos para la Iglesia católica. El título de la investigación es " Juventud, Espiritualidad y Televisión." El propósito del estudio era obtener algunos datos preliminares acerca de este tema porque hasta ahora nosotros hemos tenido la opinión que la televisión es dañina para la juventud, que la violencia y el sexo están dañando su moral, etc. ,

Este estudio encontró que de hecho los jóvenes encuentran espiritualidad en la televisión, pero en algunos lugares inesperados. Ellos encuentran espiritualidad en deportes, particularmente en el fútbol donde ellos señalan que sienten un sentido de comunidad y una relación emocional, un "nexo" con otros en su propio país. Ellos también encuentran espiritualidad en programas de llamados telefónicos en la televisión que dan consejos sobre los problemas personales a quienes llaman. Esto los toca profundamente y da direcciones: "cómo yo debo vivir."

Algo muy interesante,, ellos señalan que la programación específicamente religiosa no es espiritual porque no facilita la participación ni facilita un sentido de pertenencia comunitaria. Ellos los encuentran predecibles y descuidados.

Dr. Lynn Schofield Clark nota hallazgos similares en su trabajo con juventudes en Boulder, área de Colorado. Los resultados de la investigación serán próximamente publicados en EE.UU.

¿No serían estos hallazgos sorprendentes para el productor de programación específicamente religiosa?

Yo he intentado aquí sugerir razones para echar una mirada más próxima a nuestros supuestos actuales sobre los medios de comunicación y reflexionar sobre ellos. La nueva cultura de los medios de comunicación no sólo tiene implicaciones para el ministerio de comunicaciones, sino que también para todos los ministerios de la iglesia. Con el propósito de comprometer la actual cultura de los medios de comunicación, todos los ministerios de la iglesia tendrán que poner su mano al arado, en estrecha colaboración. El Nuevo vino requiere nuevos odres. No podría haber un tiempo mejor para aprovechar estas oportunidades para la renovación, cuando nosotros enfrentamos el tercer milenio.

FIN